Skip to main content

El Día de los Muertos es mucho más que una festividad colorida de otoño. Es una manifestación cultural que transforma la relación humana con la pérdida, el tiempo y la herencia. En el contexto educativo, esta tradición mexicana ofrece un puente entre el hogar y la escuela cuando invitas a los estudiantes a compartir una foto, un dibujo, un objeto, una receta o un recuerdo significativo. A continuación, te explicamos cómo el Día de los Muertos puede enseñar a los estudiantes sobre la familia, la memoria y la identidad.

Validar el saber del hogar

Cuando le pides a un estudiante que comparta una receta familiar, relate la historia de un abuelo o traiga un objeto significativo para el altar, la escuela está reconociendo que la familia es una fuente legítima de conocimiento. Algo tan sencillo, eleva la autoestima del estudiante y le demuestra que su cultura y su entorno familiar tienen un valor real dentro del espacio académico.

Enseñanza culturalmente responsiva

Este tipo de enseñanza busca conectar el currículo escolar con las experiencias socioculturales de los estudiantes. Crear una ofrenda inclusiva cumple con la inclusión sin tener que excluir a los estudiantes que no celebran el Día de los Muertos de la misma manera. Por ejemplo, abrir una convocatoria sobre “alguien o algo significativo” (un ser querido, una mascota, un personaje de la historia o un recuerdo…) hace que la actividad incluya a todos los alumnos sin importar su origen.

Cuando un estudiante comparte algo de su vida o de su hogar le da un sentido de pertinencia y percibe la escuela como un espacio significativo y seguro. Además, al ver las aportaciones de otros compañeros pueden descubrir que, aunque cambien las formas o los objetos, el amor familiar y el respeto por la memoria son universales.

Un puente hacia el aprendizaje significativo

Integrar los elementos de la vida cotidiana en el aprendizaje escolar aumenta la motivación de los alumnos. Se pueden construir y diseñar actividades de escritura descriptiva (redactar la historia del objeto, escribir poemas), realizar una investigación histórica (entrevistar a los miembros de la familia sobre sus antepasados) o hacer presentaciones orales sobre el significado del Día de los Muertos. También pueden hacer caléndulas de papel, decorar máscaras de calaveras o explorar la música tradicional.

 

Por Linda Ojeda

 

También leer:

Día de los Muertos: muerte, altares, calaveras y más

¿El Día de los Muertos? = o ≠ Halloween?