Por – Linda Ojeda

Organizar debates en la sala de clases sobre diversos temas de interés fortalece la experiencia académica en los estudiantes. Los debates permiten que los niños y jóvenes puedan organizar mejor sus ideas y desarrollar el pensamiento crítico, entre otras áreas.

A la mayoría de los estudiantes les gusta hablar y argumentar sobre temas de interés personal. Entonces, por qué no aprovechar esa oportunidad para enseñarles a escuchar y a expresar argumentos críticos y debatibles de forma organizada y con respeto para que desarrollen sus habilidades comunicativas. 

El objetivo principal de un debate es exponer y defender una opinión sobre un tema en particular. Se caracteriza por presentar una discusión sobre un tema en el que dos o más personas expresan posturas u opiniones críticas distintas. Los debates con propósitos académicos requieren preparación y organización previa. A continuación, algunas sugerencias para que los debates en clase sean todo un éxito.

Previo al debate

Elige un tema de interés que se relacione con el contenido de la clase. Provee a los estudiantes literatura o información de referencia para que estos investiguen más sobre el tema. El tema debe suscitar controversia para que se puedan generar argumentos a favor o en contra. Selecciona un coordinador o moderador que se encargue de elaborar las preguntas claves que provocarán  controversia y/o puntos de vista totalmente opuestos. Divide la clase en dos grupos, uno que defienda una postura y otro que esté en contra de los planteamientos. Por último, designa un secretario que se encargue de preparar y organizar el material a discutir.

Durante el debate

La función del coordinador es relevante en este proceso porque le corresponde poner en consideración el objetivo, divulgar el tema y describir el proceso a seguir durante el debate, entre otros aspectos. Antes de dar inicio, se deben establecer las normas que rigen a los participantes. Una vez inicie el debate, se formula la primera pregunta y se da la oportunidad a los participantes a expresar sus opiniones, siguiendo el orden establecido. El moderador debe escuchar todos los argumentos, a favor o en contra, antes de continuar con la siguiente pregunta. También, puede permitir que algunas personas de la audiencia realicen preguntas.

Después del debate

Cuando el debate termine, la audiencia tendrá la oportunidad de expresar sus propios criterios de valoración con relación al proceso y al desarrollo de la actividad, el contenido de los argumentos, las fuentes que se utilizaron para validar los puntos u opiniones y la capacidad de comunicación y de persuasión de los exponentes. 

Exponer a los estudiantes al debate desarrolla en ellos valores, como la capacidad de respetar y tolerar las opiniones de otros en un ambiente de aprendizaje democrático y equitativo. Promueve el intercambio de ideas, el análisis, la argumentación, el aprendizaje activo y los prepara para debatir abiertamente sobre temas de gran relevancia e interés social.

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